

La Organización de Aficionados Europeos (FSE), junto con Euroconsumers, acusa al organismo rector del futbol mundial FIFA, de abusar de su posición dominante en la venta de boletos para el torneo que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá.
De acuerdo con los denunciantes, los boletos para la final del Mundial 2026 han alcanzado cifras muy superiores a las de ediciones anteriores. Señalan que el costo mínimo supera los 4,000 dólares, lo que representa hasta siete veces más que en Catar 2022.
Entre los principales reclamos destacan:
Precios elevados sin regulación clara
Uso de “tarificación dinámica” sin límites definidos
Falta de información previa sobre disponibilidad real
Condiciones de compra poco transparentes
