

La joven española de 25 años murió este jueves en Barcelona tras recibir la eutanasia, después de ganar una prolongada batalla judicial que situó su caso en el centro del debate público en España. Noelia Castillo recibió la medicación que puso fin a su vida después de que el Tribunal Supremo rechazara un último recurso presentado por su familia para frenar el procedimiento.
El caso de Castillo fue seguido con atención desde 2024, cuando un comité médico y jurídico de Cataluña aprobó su solicitud al considerar que sufría una condición grave e incurable, con un padecimiento severo y crónico. Su padre recurrió la decisión al alegar que los problemas de salud mental de su hija le impedían tomar una decisión libre y consciente, pero los tribunales fallaron sistemáticamente a favor de la joven. También el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó intervenir este mes.
