

El ejército de Israel llevó a cabo este miércoles una oleada de ataques aéreos en todo Líbano, dejando un elevado número de muertos, hospitales desbordados y posibles víctimas bajo los escombros de los edificios derrumbados.
Israel describió esta acción como la mayor campaña de ataques aéreos en este conflicto, alcanzando en tan solo 10 minutos más de 100 objetivos que calificó como centros de mando y emplazamientos militares de Hezbolá.
Los ataques tuvieron lugar en los suburbios del sur de Beirut, el sur de Líbano y el oriental Valle de la Becá.
El ejército israelí los llevó a cabo horas después de que la oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, asegurara que el reciente alto el fuego entre Estados Unidos e Irán -mediado por Pakistán- excluye el conflicto en Líbano.
"Seguimos golpeándolos con fuerza", declaró, tras asegurar que Israel está preparado para reanudar el conflicto con Irán de ser "necesario".
