

Este sábado se cumple exactamente el segundo aniversario de la turbulenta operación de Los Chapitos para secuestrar al último capo del Cartel de Sinaloa y entregarlo a Washington.
Sería una de las efemérides más extrañas: tal día como hoy, hace dos años, Ismael Zambada, El Mayo, el último capo del Cartel de Sinaloa, era llevado a la fuerza en un avión a un aeropuerto de Nuevo México, Estados Unidos, para entregarlo a las autoridades de ese país. Sería una efeméride tan inusual como trágica: ese hecho, que El Mayo calificó de traición ―y acusó de ello directamente a la descendencia de Joaquín El Chapo Guzmán, su viejo socio―.
